¿Nueva casa? ¿Nuevo hogar?

Lo primero que sentimos a la hora de afrontar una mudanza es estrés, porque no sólo implica cambiar de lugar con todas nuestras pertenencias sino que además conlleva una etapa de adaptación en la cual nos debemos ubicarnos en tiempo y espacio en el nuevo hogar. Si a eso le sumamos que en esta nueva morada ocurren sucesos extraordinarios que convierten tu estadía en una verdadera pesadilla, podríamos decir que el título del film estrenado en agosto por Netflix ha sido más que acertado. Te invito a que te sumerjas a la verdadera historia que inspiró este film y que va a ser que pienses dos veces antes de mudarte.

La historia real nos remonta al año 2011 cuando una pareja, Jerry Rice y Janice Ruther, con un hijo pequeño y uno en camino, vivieron una historia similar a la pareja de la película. La pareja en cuestión había comprado una casa en la ciudad de San Diego, California (Estados Unidos), en la cual comenzaron a experimentar eventos extraños que comenzaron a perturbar la estadía en el hogar. Según los datos que se conocen la pareja tuvo que sortear con el hecho de que la casa había sido puesta a la venta, lo que generó visitas de gente interesada en comprarla. También comenzaron a recibir muchas revistas a las cuales no se habían suscripto. Además descubrieron que se habían publicado anuncios en internet con el nombre de la mujer, donde ofrecía servicios sexuales en su domicilio. No solo quedó allí, sino que además algunos de los anuncios invitaban a hombres a concurrir al hogar para violar a la mujer, indicando que esa era su fantasía.

Cuál es la verdad que se esconde detrás de estos sucesos extraños y escalofriantes. Ninguna entidad paranormal, solo se trataba de Kathy Rowe, una mujer de 53 años, quien era una de las personas interesadas en comprar la casa en el momento que lo hicieron Jerry Rice y Janice Ruther. Al no poder concretar la compra, decidió hacer la estadía de la pareja un verdadero infierno. Según uno de los testimonios de Rowe, ella manifestó en una entrevista con ABC: “Cuando entré, me sentí como en mi casa … es casi como, ya sabes, escuchar a los pájaros azules cantar y tocar música. Entré, era mi casa. Entonces descubrí que no la conseguí y fue devastador. Me rompió el corazón», sostuvo.
La próxima vez que decidas mudarte ten en cuenta asegurarte de que nadie más tenga interés en la casa.