Historia

El Museo del Instituto Nº 12 “Gastón Gori” se crea en el año 2018 por iniciativa Institucional y en coordinación con la carrera de Técnico Superior en Museología y Gestión Patrimonial que se dicta en dicho establecimiento educativo.

En 2019 se consensuó con la comunidad educativa que el museo llevara el nombre de Lidia Ferré (1950-2016) en homenaje y reconocimiento a una figura significativa para el Instituto, en la cual fue docente y regente. Lidia Ferré de Peña fue Profesora en Artes Visuales y Licenciada en Museología. Aportó con sus investigaciones, relevamientos y exposiciones sobre el Patrimonio de nuestra región, las cuales fueron volcadas en revistas científicas y artículos periodísticos.

Actualmente el museo cuenta con una Colección de Bienes Tangibles e Intangibles de artefactos y soportes tecnológicos pertenecientes a la institución que fueron quedando en desuso por su obsolescencia, a la cual se sumaron donaciones de material tecnológico, discográfico y bibliográfico de docentes y ex docentes. Este material de gran valor histórico posibilita llevar adelante prácticas profesionalizantes a los futuros especialistas de la disciplina museológica.

Misión

Reconstruir las memorias del Instituto Superior Nº 12 “Gastón Gori” mediante la indagación permanente de su historia, los orígenes y evolución de la institución. Recuperar, conservar y exhibir aquellos bienes materiales e inmateriales que den cuenta de ello; integrando la diversidad de voces, testimonios, experiencias que conforman la identidad de la comunidad educativa. Identidad que en su devenir ilumina las luchas por el acceso al conocimiento y la trascendencia social de los profesionales que allí se forman.

Visión

Convertir el museo en un espacio de referencia, encuentro y diálogo entre los diferentes actores – alumnos, docentes, y diversos agentes- de distintos tiempos y épocas en la vida de la institución; pudiendo reconocerse, tanto desde la labor expositiva como de investigación, el surgimiento de un relato polifónico, abierto, y a la vez propio, en los debates y en la defensa de la educación pública.

Abrir un espacio dinámico, de tal modo que cada tramo o segmento que la integre sea capaz de dialogar con nuevos aportes; entendiendo que el cuidado y la defensa del propio patrimonio está siempre, íntimamente atravesado por el compromiso social, la ética profesional, el respeto a la diversidad, la democratización de la cultura, la batalla por el reconocimiento a los derechos humanos y culturales, la accesibilidad a la educación y el sentido de pertenencia.

Construir, en definitiva, un espacio pedagógico-educativo de buenas prácticas profesionales para futuros museólogos, bajo el paradigma de “museo vivo”, en permanente evolución y crecimiento acorde a las inquietudes de las nuevas generaciones que año tras año sumen su aporte personal, sin perder el horizonte de que se trata siempre de una construcción colectiva, de profundo sentido comunitario.